un eterno pí
fue la dimensión de la madrugada
el sueño se convirtió en tentativas premoniciones
y una necesidad urgente del amanecer.
aún con luz, la presencia de una locura antigua hacía momentáneas apariciones
no quise volver a dormir, sabiéndome sola, 0341
desperté así, lo fortuito del miedo quería hacerme mirar bajo la cama, traer a Pola, pero no salía.
No me atrevía.
Aún conociendo, hace 27 años, la oscuridad necrosa de mi matriz.
podría olvidar esa necedad que me perturba
y
adelantarme a los años,
al porvenir de mi errar en el eco del pí
vagabunda / intentando despertar cuerpos abatidos en psicosis y ser pensada una vez/ o dos/ en el miedo premonitorio
en el palpitar de la oscuridad necrosa de mis malos pensamientos 0351
quiero migrar a la dimensión diáfana de lo desconocido y que mi mirada nunca perciba el sentimiento perturbador de mi propio asalto
estaba yo sentada preocupada preguntándome por el sufrimiento que deambula mientras el sueño trémulo me abraza
0356
no podía dormir sabiéndome finita
no veía
mi propia
escritura
[ mi mano
[ocultaba
[mis miedos
0358
las puertas se abrieron.