sábado, 1 de febrero de 2025

presentimiento

 tengo unas punzadas malditas en mi corazón, es ansiedad, me curo la curiosidad por saber más sobre esas punzadas

veo a mi madre, puteando a la cocina porque no funciona como debería funcionar,

veo que no sé cuánto va a durar, 

pienso, dos veces

algunas cosas, detenidamente,

pienso en que tal vez me equivoco, en que dentro de unos cuantos días cumpliré treinta

en que mis viejos envejecen

en el árbol que aún existe allá detrás en el patio, resucitado de diferentes muertes

de diferentes machetes ha sido amputado, y vuelve a la vida, verde, 

cada vez con ramas mas débiles que en sus otras vidas, pasadas

como cabellos que se caen, porque envejecen

como cuerpo que se rinde

gradualmente,

poco

poco.

Sin que nadie note, que está

siendo vencido por la propia mano que le hizo nacer.

Cómo cabellos caeremos,

si la virtud es tan profunda

como las raíces de mi árbol necio. 

Barrancos

quisiera despedirme pero no como quien se va y ya no vuelve, o no desea volver y entonces se despide en un adiós premonitorio. quisiera desp...