jueves, 6 de julio de 2023

Mejor no fumes.

siempre el último sorbito de café

me genera náuseas, 

la última caladita del Lark, una tristeza diminuta,

como si mi tranquilidad dependiera de dejar a la espera

esas migajas que me quedan

y esa canción, ya cliché porque todos se reconocen en ella, 

ya no amortigua la experiencia pasada,

los dolores carnales, 

porque tal vez quiero (en el fondo) que ésta insatisfacción no sea única, pero si inigualable entre otras tristezas absurdas que guarda el alma

y para ti, tengo mi segundo nombre, que nadie usa, que nadie llama, pero sé que eres tú, 

dentro de mi, para hablar de mí contigo, que somos una sola voracidad atrapada en la misma carne,

con sombras que refractan de una luz cegante llegando desde diferentes ángulos


siempre una coma

un espectro literato que me anuncia 

la traducción de las pausas acrósticas  en medio

                                                            de la tarde,

para retomar después lo que aún aguardan los restos de sí mismo



Barrancos

quisiera despedirme pero no como quien se va y ya no vuelve, o no desea volver y entonces se despide en un adiós premonitorio. quisiera desp...