Las
telenovelas y la vida tratan de lo mismo, pero en la tele todo se acomoda y los
finales son una fiesta. Pero nada de eso evita que un día te encuentres
descubriendo que tu vida es una novela. ¿quién robó a quién el manuscrito? . Hace poco en la tan habitada y
desalmada internet encontré un pdf que aparentemente retiene palabras de Freud,
en una obra que él llamaría Psicopatología de la vida cotidiana, en el
encontré a Freud estudiando una vez mas el inconsciente. Dentro de esas
líneas conocería el término que acuñaria como “acto fallido”, es decir: acto
involuntario o contrario a la verdadera intención del incosciente; puede
manifestarse en un lapso de tiempo imperceptible y nos habremos fijado justo
despues de que haya sucedido (si es que eres un tipo suertudo), también lo
podrías notar un poco tarde y en el peor de los casos podría transcurrir una
vida entera sin haberte fijado. Sería
triste que sucediera , pero resulta
verdadero profundizar en nuestra conciencia. Imposible. La conciencia
imperceptible. La incosciencia inconsciente. El inconsciente inconsciente. O el
imposible inconsciente. ¿el inconsciente debe, acaso tocar fondo? O ya tocó, y
ahora vaga en una desconocida marejada de experiencias cobardes.
Un gesto,
una acción en el discurso verbal, un movimiento, una emoción imperceptible, contraria
a la intención del inconsciente. Bajo ésta vaga idea de noción fantasma que
explico, Benjamín tomaría como ejemplo
el estudio de Freud para ilustrar las
posibilidades del cine en uno de sus apartados “el inconsciente óptico”
inscrito en “la obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”; en
el que contrastaría las significantes del cine como una máquina examinadora
capaz de mostrarnos lo que a simple vista era incierto, el cine de film
enriqueció aquel mundo perceptivo desde lo que antes pasaba desapercibido en la
ancha corriente de lo percibido donde las interpretaciones proyectadas por
el cine son pasibles de ser analizadas con mucha mas precisión y bajo puntos de
vista mas amplios que las interpretaciones que se representan en la pintura (en
otro apartado el escribiría sobre el pintor y el operador de cámara, un texto
muy bueno ya que transfiguraría al pintor en el papel de un mago y al operador
de cámara cómo un cirujano), en todo caso me resulta curioso este texto porque
sólo aqui se percibe gran optimismo frente a la máquina y esa inevitable
transición en la que se encontraba. Dejaré un link https://www.youtube.com/watch?time_continue=4&v=ROkBWuYsysM&feature=emb_title que llevará a la
reproducción en youtube del film de Éric Rohmer: Louis Lumiére/ 1968, en el que entrevista a Jean Renoir y
Henri Langlois sobre lo ponderable e imponderable de la vida cotidiana grabada con la ingeniosa máquina que
resultaría el cinematógrafo. Diría Renoir que el cine no es un instrumento de
reproducción ni es un enlatado de la historia para el futuro. Para él sería una
verdadera obra de arte. Esto me parece en extremo conveniente, podría
escribirse una tesis (exagerando) a partir de lo respondido por estos artistas estudiosos de los
Fimls hechos con el cinematógrafo y
contrastarlos con lo insuficiente que podría ser en estos días, ya que hemos
ahondado en temas como la máquina, la industria, la técnica, la sensibilidad, poder intelectual y
telequinesis política. Me pareció
agradable compartir este archivo que quizá ya conozcas. Del que además me ha
llevado a escribir esta inquietud.
Inquietudes
tendré para siempre, con todo lo aprehendido. Recuerdo haber leído de Umberto
Eco, que la historia se repite dos veces: la primera en forma de tragedia y la
segunda en forma de farsa. Sin duda estamos viviendo en la segunda parte, y sin
duda esas lineas no las pensó Umberto Eco, las repitió traducidas de algun
filósofo del siglo de las luces, pero así mi querido Umberto me demostró que
sabía perfecto en que parte de la historia estaba parado. Si vivimos una
historia que transcurre en la reproductibilidad de pensamientos traducidos/
condicionados desde lo vacuo e intolerante que es esta farsa. ¿cómo seguir
adelante sabiéndonos incapaces de sugestionar a la razón? Cuando la razón ya ha
sido en demasía determinada y en donde pondera una endopatía pasajera. ¿sería
la compasión un acto fallido propio de este siglo? ¿me respondería esto la
televisión? ¿La industria cultural es entonces un productor de humanidades?¿en
que parte del progreso nos encontramos y hacia dónde debería mirar cuando ya no
hay direcciones y el norte se avecina intransigente?.
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