martes, 1 de septiembre de 2020

INTERIOR – NOCHE/11:56:35 pm.

 

Una calle polvorienta con seis luminarias, 4 del lado derecho y 2 del lado izquierdo. Sólo 2 permanecen encendidas ¿Cuáles són?

La maquinaria duerme en compañía de sus operarios que esperan ansiosos el amanecer para continuar el trabajo de pavimentación. La paga es una mierda, pero no hay mas remedio, es lo que tienen que hacer, por los hijos, por los nietos, por la cerveza. Los motivos son distintos  para cada uno de los operarios que duermen dentro de la excavadora, y para aquel otro que pernocta dentro de la aplanadora.

Una de las dos luminarias que hacen el trabajo sucio por la noche se ha apagado, el hombre de la aplanadora lo nota y se queda mirando fijo a esa luminaria cobarde que ha dejado de iluminar la calle polvorienta. Un perro  con la cola sarnoza se acerca despacio, oliendo entre pasos la acera a medio terminar. Echa una meada sin quitar la mirada hacia el hombre de la aplanadora. Ambos se miran, es una lucha. ¿quién bajará primero la mirada?

La luz de la luna pinta ausente, una nube pasajera se pasea justo frente a ella. El hombre de la aplanadora calienta sus manos haciendo fricción con ellas sin quitar la mirada sobre el perro que ha perdido el duelo hace varios minutos. En la espera de un próximo encuentro de ojos cansandos, la nube ha pasado por completo y las tinieblas han abandonado la calle, la luz ha vuelto. El perro dirigie su mirada hacia la luna, se queda quieto ¿qué pasará por su mente?

El hombre de la excavadora duerme placentero con la patas subidas en el volante y el casco haciendo su papel de almohada. El sueño parece imposible para el segundo hombre que mira al durmiente, fijo, con  extraña sobriedad ¿Qué se preguntará?

El perro ha llegado a la altura del hombre que pernocta dentro de la aplanadora. Le ladra, solo una vez. Es un saludo.

-          ¿qué quieres perro sarnozo?

-          Wouf wouf!!

-         

El perro se sienta, ha terminado de mear a lo largo de la calle. ¿por qué?

La luna vuelve a apagar su luz, esta vez detrás de una nube mucho más grande que la anterior. Parece interminable la noche, la nube, la calle, el sueño. El hombre de la aplanadora calienta sus manos haciendo fricción con ellas, luego, se cruza de brazos y trata de mantener el calor debajo de sus sobacos. Mira al perro por última vez, se ha echado a dormir junto a la aplanadora.

-          ¿por qué?

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