como calor sentí ese instante cuando me dí cuenta que el dolor es el motor de mis
palabras automáticas.
un calor reconfortante,
que sigue y niega sus propias pisadas malsanas.
quisiera despedirme pero no como quien se va y ya no vuelve, o no desea volver y entonces se despide en un adiós premonitorio. quisiera desp...
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