martes, 11 de abril de 2023

Redacción,

 

... y pensaba en lo calientito que estaba dejando mi puesto, divagando con la voz de fondo de la Miss Jenny (odiaba que le dijeran Miss). Una man cabreada con caderas anchas y el culo bien aguado, conducía un pichirilo, ahora no recuerdo el color pero si recuerdo que ella era lo suficientemente grande para entrar en ese auto. Recuerdo la única vez que le saqué una sonrisa, de hecho, una carcajada. Leyó mi tarea,  la redacción que hice sobre las vacaciones en familia, escribí sobre un recuerdo pasado porque realmente no había tenido las putas vacaciones en familia, y en ese recuerdo que había retomado escribí que mi madre y yo viajamos a Ventanas y habíamos comido tanto ceviche, diosmio, estábamos encevichadas; se rió repitiendo ese neologismo y me dijo unas palabras que hasta el día de hoy son una porquería que me estruja el corazón: de grande podrías ser escritora, Sánchez. Y luego para terminar de acaparar las miradas de mis compañeras añadió: Debería tener unas tres Sánchez en este salón. 
Y esa mañana, fue la única vez que dijo algo bueno, sobre mí. En una escuela fiscal sólo de niñas, año lectivo 2004, no podías esperar menos que violencia femenina justificada. 
Ahora, dudo mucho que tal recuerdo  sobre el ceviche realmente haya sucedido, y dudo mucho que las palabras de la Miss Jenny hayan sido acertadas pero me retumban hoy, ésta noche, y ésta misma noche decidí recordar los piojos asquerosos de Lady, y ésta misma noche estoy pensando sobre ese cuaderno de redacción, sobre esos recuerdos. Dejé bien calientito mi puesto, eso sí. 
Dónde sea que esté la Miss Jenny, su culo aguado, y el pichirilo diminuto, su pelo cobrizo con corte enano, sus gafas, sus lentes de contacto verdes, su reloj, sus perlitas de presión en las orejas, sus sandalias que hacían chaplos chaplos cuando caminaba, su voz gruesa, su jarrón de agua sobre el escritorio, los reglazos que me pegó de vez en cuando por mi bien. Dónde sea que esté, esa mujer valiosa, la pienso. Digamos que hoy escribí y recordé por ella. 
Una pregunta que me visita hoy. 
Ahí está su respuesta, vieja histriónica. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Barrancos

quisiera despedirme pero no como quien se va y ya no vuelve, o no desea volver y entonces se despide en un adiós premonitorio. quisiera desp...