domingo, 11 de mayo de 2025

el problema de amar

 tengo una serie de apuntes

y un libro de poemas, a mi lado, que justo acaba de derrotarme

me hallo en la gravedad de sus palabras, 

mejor dicho, en la certeza de su puntería

sorteándome en la belleza de encontrar verdad en las palabras de otro

de otra, en este caso


y estudio, hago apuntes 'el germen de una clase'

y releo lo que parece estar en mi, dormido

porque lo aprendí hace años 

en una clase con un viejo filósofo, creo que homosexual

y siempre nos decía que era Phd y doctor

y que su título de polonia, no sé qué

pero yo escribía con mucho afán para entonces

yo quería ser encontrada por algún ensayista que me dijera

qué magnifico texto, debería estar publicado en este artículo de acá, 

cualquiera, un website por último

pero con los años, fui haciéndome a la idea de que no sucedería

ahora, totalmente segura del anonimato por siempre

me relegué a la escritura testimonial

donde riego las ideas de hallazgos tardíos

donde yo misma me respondo y 

dejo en el aire palabras que de pronto alguien considere necias

o en el peor de los casos, necesarias


pienso, bueno, llegué aquí porque estaba imaginando un escenario futuro

en el que continuo siendo profesora

de mis chicos, de los que soy tutora

de los que con cariño defino como rufianes

que he visto crecer de a poquito

y escuchan mis palabras,  a veces severas

con amor siempre, con amor para sus días posteriores

porque los quiero, pero también quiero ser alguien 

no en la vida, sino, alguien para ellos

ser un lugar donde puedan encontrar palabras de aliento

de conocimiento, ser una persona de la cual quieran oír palabras

y cuando sean grandes, y dejen el colegio, piensen en mi como aquella profe

de la cual aprendieron una lección para toda la vida

pero, primero, tengo que aprender una lección importante, yo

primero debo saber cómo amarrar el corazón, 

cómo dominar los corajes

cómo hablar durante las tempestades

cómo escuchar en los días soleados

cómo ser una persona sensata 

quiero ser esa profe que cuando la vean en la calle por casualidad

corran a saludarla y digan, ella fue mi profe en el colegio


... he perdido tanto de mi,

me dicen "no cambias", pero yo me siento un monstruo menor

un monstruo que va menguando su tamaño a medida que pasan las  mañanas

un monstruo que ha encontrado ver en el cielo días venideros

uno que imagina que algo bueno se aproxima

y ese algo lo vive a diario

porque ama, de una manera extraña, estar rodeada de un montoncito de gente

y ser acechada con preguntas

y ser el monstruo que los asusta cuando se portan mal

ser el monstruo cansa

me duelen los dedos de escribir,

mis ojos, de estudiar

mi espalda, mis piernas

me duele el corazón cuando pienso en un adiós 

o en alguna encrucijada 

que me lleve a un camino, donde tenga que volver a empezar

y ser nadie

absolutamente nadie

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