Ser alguien contraproducente requiere de agallas. El destino y tus deseos están en contraposición. Cuando envejeces rápidamente y no consigues lo que quieres, cuando pasan los días y te tardas más en cumplir lo que se vuelve involuntario. Cuando por soñar que todo debe ser debido a su tiempo y resulta que te dejan caminando sin zapatos sobre la carretera mojada (porque todos escupen en ella). Cuando sientes asco de tu trayectoria, alfin, te cabreas o desistes. Cuando empiezas a cantar, ya terminó el concierto ¡siempre él va un paso adelante! Podrá suceder cualquier desgracia sin límite, pero cuando llora tu matriz en horas de la madrugada, todo en absoluto está mal. Y te desvaneces. Carajo, todo está mal y lo sé hasta ahora. Aún así vives, sin esclerosis, pero respiras como si la padecieras. Nada conforma a esta manada de anómalos. La muerte me ha dejado un ser en coma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario