domingo, 13 de marzo de 2022

Hasta que el cuerpo aguante.

 https://www.youtube.com/watch?v=_fnpRds601s

 Caminé  todo un puto parque, crucé el peinado, famosísimo, fotografiable puente sobre el río Cajas, me cayó una lluvía brevísima encima. 

Llegué a verlo, estaba en un bar diminuto bailando con una vieja bruja de pelo largo y negro azabache, me senté a su lado, escuché  su pésimo parafraseo de Pablo Neruda, su ebriedad (que, de alguna forma  fue necesaria), comí cerezas, me senté en sus piernas, cantó a toda voz hasta que el cuerpo aguante de mago de oz. Qué buena noche. Horas mas tarde lo llevé al piso que habíamos alquilado con unos amigos, no sucedió nada, sólo lo que  necesitaba para saberlo, nos besamos. Se fue cuando empezó a amanecer, cuando ya no era tan oscuro. 

Nos volvimos a encontrar, y le di todo lo que pude, lo que contuve estos años sola. Se lo dí a él. Aún así, dudó, y aún así, bailó con otra vieja bruja, horrible, superficial, flaca asquerosa de pelo pintado.

Invierno traidor. 

 

 

 



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