Me
bajo del colectivo, talvez justo en la mejor parte, no sé cuál
sería. Pienso en lo mal que está todo, en mí. Luego pienso en lo mal que está
todo fuera de mí, digo, para apaciguar la amargura, la buena amargura. Suceden
cosas peores que no tienen nada que ver con el amor y con estar solo. O quizá
todo es culpa de la ausencia de amor y la soledad. Ojalá los años me respondan
esa pregunta. Pero lo pienso, detenidamente.
De
pronto siento que camino sobre una duna
de basura. Miro a mi alrededor, veo el cielo.
Está
despejado. No hay aves.
- No
hay aves en el cielo.
**
Aún estando unos cuantos metros sobre nuestras cabezas, aunque su vuelo sea una paradoja sobre la cercanía del cielo, están tan lejos, al menos siquiera de la idea de la atmosfera.
Qué pensaran los perros cuando ven una paloma despegarse del suelo.
Cuando las palomas aterrizan suelen topar el piso con el culo.
Algunas tienen plumas hasta la punta de las uñas, como si se tratara de una objeción de moda, unos pantalones ochenteros palomeros.
Extraño a mi viejo, hace par de semanas que no lo veo, no le he escrito. Me pregunto si él también me extraña.
Su esposa prepara una ensalada de veterabas que te lames el plato.
Es gorda y blanca, siempre suda, usa una cola que hace bola, tiene las uñas de los pies con diseños.
Hace un tiempo atrás me regaló un espejito que mi viejo le había comprado a ella y yo lo entendí como una analogía. Acaso quiere que me vea donde ella ya se ha reflejado?
Mi viejo es una persona que no entiendo, pero lo necesito, es necio y lo sé escuchar, siempre lo he sabido. Mi viejo no es como cualquier viejo, él entiende la muerte, no se jacta nunca. Tiene buenos recuerdos, es un hombre tranquilo, no se jacta, nunca se jacta. No me abraza, pero se deja abrazar (por breves segundos), lo apreto fuerte para sentir su calor y el material de su camisa. Dice que tiene ciento cincuenta camisas, no las he contado, pero no me jacto tampoco.
Mi viejo dice que debo poner los pies sobre la tierra, pero como siempre, entiendo todo como si se tratara de una puta analogía.
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