martes, 3 de noviembre de 2020

Nací.

Hace cinco años, el mismo mes de marzo del 2015, dos personas que conocía murieron. 

A una, la vi morir frente a mi, mientras esperaba en la cocina, vigilando cada convulsión.

Mi madre descansaba de su vigilia en el cuarto contiguo.

A la otra persona, la vi morir en medio de un montón de recuerdos, y su voz.

Recibí la noticia de su muerte por ahogamiento mientras cargaba en mis brazos a mi pequeño sobrino Gabriel.

Serían estas las curvas de la vida.

Mientras esperas que alguien despierte, otra muere irremediablemente.

Mientras cargas una vida que apenas se sostiene, otra vida joven se había ido abrazado por las olas. 

Todo esto mientras un perro ladraba. 

Sería esto una coincidencia, o una perra costumbre. 

Cuando comprendí que nada de esto debía quebrantarme, Gabriel habia aprendido a caminar. 

Y me pregunto, si estas serían tambien las curvas de la vida. 


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